La crónica F7: Soberbio partido perdido en el depacho

Resultado: FJP 5 – 2 Alligator

Las bajas hicieron que aquella tarde empezásemos 6 en el campo. Tres atras y dos en la media. Pues bien, pocas veces el FJP había estado tan bien armado atras. Cerraditos, compactos, aquello era un muro dificil de franquear.

El púgil aquel lunes parecía ser de nuestro peso pero la astucia de los disidentes acabó tumbandolo en la lona. Un intercambio de golpes hicieron que llegasemos al descanso empatados a dos. Un golito de Ángel (colega de Diego, gran fichaje dicho sea de paso, killer con fuerza y gran estado de forma) y otro de un servidor en gran pase desde la media hicieron que los dos goles encajaros no dolieran.

El equipo no se amedrentó al encajar goles, nadie escucho palabras de desaliento, todo lo contrario, aquella tarde todo eran animos, pases sencillos ya desde la zaga, con una de las mejores versiones de Diego tocando fácil atrás y abriendo a las bandas, hizo que Koke, Pablo y compaía empezasen a construir desde atrás en un partido donde firmamos algunas de las mejores jugadas hasta la fecha.

Pero al descanso llegó Dante y creo una escena esperpéntica amiga intima de la sinrazón. Una especie de Manolito gafotas talludo llegó con un papel entre las manos y con el caracter de aquel al que no le hablan los hijos ni la mujer y quiso pagarlo con el mundo. El mundo aquella noche éramos el último y penúltimo clasificado que jugábamos el derbi del buen royo, el derbi que a ningún otro equipo le importaba, el derbi de no ser primeros, primeros por la cola.

Pues ya adivinarán, este selor de amplias gafas, se acercó a Ángel, que vestía camiseta verdeamarilla y nos descalificó por que no tuviese ficha. Pero en aquel rin no podía caer uno si los dos llevábamos guantes con plomo. Acto seguido “el de las gafas” se acerco al rival y… misma operación. Vio a uno sin equipación y como diría Pablo, zas. Los dos descalificados.

El arbitro marcho, pero aquella noche nadie nos aguaría la fiesta. Porque el fin último es jugar y divertirse, fin que conseguimos con creces. 

Ya con Larry en el campo, comenzamos la segunda, posiblemente la mejor segunda hasta la fecha. Con una estrategia distinta de 3-2-1 el balón corria más que nosotros, el equipo estaba armado atrás y no encajamos ni un golpe tumbando al rival por un contundente 5-2 donde se vieron jugadas donde los tacos y los caños eran santo y seña.

Señores, ayer fue un auténtico placer jugar con ustedes. Ójala podamos firmar más partidos como este. Y pese a que no encontraremos púgiles tan delgados, ese juego fino de toque hace disfrutar hasta al público que viene a vernos. ¡Qué papá nunca tú sólo habías sido denominado público eh? 😉

Un abrazo a todos. Sois unos cracks

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Fútbol y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a La crónica F7: Soberbio partido perdido en el depacho

  1. Luis dijo:

    Un sobresaliente es la nota que el público le dió por unanimidad a FJP.
    Ahora hay que pensar en cómo ganar tambien al equipo de los despachos que tanto se ciñe a las normas intentando aplicar “justicia”.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s